¿FHB y después del Informe qué?
Por Francisco Cabral Bravo
Los primeros análisis del IV Informe de Gobierno se antojan interesantes, la ausencia de los diputados locales del PAN, PRD, PT y Convergencia que no acudieran el fin de semana anterior a la sesión solemne del Congreso del Estado, el propio Gobernador lamentó el hecho y aseveró que en su experiencia legislativa jamás se escudó en la ausencia para explicar insuficiencia y recordó que una de las verdaderamente pocas obligaciones que tienen los legisladores es la asistencia a las sesiones del Congreso tal como lo marca el reglamento.
Los diputados de oposición vuelven al protagonismo político, pretendiendo con su ausencia manifestar su descontento por presunto mayoriteo para que el informe se entregara en el pleno y no en la sala de la permanente. Los diputados contrarios al PRI se evidenciaron, ya que siendo los representantes de la sociedad ante el Congreso, con su actitud negativa al diálogo o quizá una vieja sensación caprichosa de frustración por ser minoría y que con su ausencia rechazan estar en acto de Estado lo que imposibilitará a cada uno de los ausentes informar a sus representados de lo que aconteció en esa reunión en la que el Gobernador entregó su Informe. El planteamiento va en el sentido de establecer la pobreza no material que prevalece entre los actores políticos veracruzanos, con legisladores cuyos mayores méritos son la amistad y el compadrazgo, la complicidad y el contubernio, porque, finalmente, la estrategia del silencio y el abandono del recinto legislativo no forma parte de la normalidad política y devela que esencialmente los legisladores opositores están resultando ajenos a la realidad del estado.
Los datos, en lo particular, los conoceremos en la comparecencias de los Secretarios de despacho que, seguramente habrán de enfrentar a los diputados ausentes que ahora si irán a tratar de lucirse nuevamente con las asistencias de los funcionarios a quienes reclamarán, con razón o sin razón, la glosa del Informe. La cuestión es llevar la contraria.
Hipólito Reyes Larios, Arzobispo de Xalapa, consideró que en los próximos dos años que le falta a su administración, debe darle continuidad a las inversiones de las empresas porque esto genera empleos que constituyen algo indispensable.
En una carrera, dijo, lo importante es la final porque hay que llegar bien a la meta, hay que ponerle todo el empeño.
Por su parte José Eduardo Ortiz González, coordinador regional de la AMEV (Asociación Ministerial Evangélica de Veracruz), expresó que siguen habiendo áreas en las que todavía se debe trabajar mucho como el desempleo, ya que en el estado no hay empleos fijos, la mayoría de los que se ofertan son temporales; situación que impide a las familias tener estabilidad económica.
Desde mi punto de vista, en su gestión de cuatro años, incluida la del año en curso, ha rebasado todas las metas, planteadas al inicio de su gobierno destacando entre sus principales logros, finanzas públicas, comunicaciones, salud, atracción de impresiones, educación y seguridad pública, desarrollo económico y social.
También en la actualización del marco jurídico, la transparencia y la rendición de cuentas, la atención de afectados por desastres naturales, la promoción turística y otros rubros más que abarca la compleja problemática del estado y de las políticas públicas para darles respuesta.